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CHE
Hallequin de la higuera.
Che de broncas y estrellas.
Che tan nuestro.
El amor/ desamor
que no cuervos ni muerte
fue el espejo
la vibrazón final
el otro, el uno, el laberinto
pensamiento y mirada
ya hacia adentro
Che
¿y qué de aquella niña-cobre
claudicante
allá, en la patria al sur
en aquel puerto
de bruma y negazones?
¿o de la otra, la que quedó engendrando
entre sierra-ciudades
por los mares?
¿dieron a luz miríadas
miradas
en vísperas de luna
hasta la última.
No cierra, Che,
tanta fuerza
y amor
tanta ternura
en semental desquicio
macerados.
Te negamos. Re-negamos.
De tus sueños
brotaron
panfletos para el hiper,
plataformas, camisetas,
gorros, afiches,
páginas web,
congresos y encuentros culturosos.
Aún se escapa.
El sendero de fulgor de nos escapa.
De: Puro limón y azúcar, Edit. Tierra Firme, Bs.As. 2006
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